Solicita una cita

ARTÍCULOS IMM

Antitranspirantes/desodorantes y riesgo de cáncer de mama

11 de Junio del 2014

Un tema controversial es si los antitranspirantes y o desodorantes utilizados en la zona axilar incrementan el riesgo de cáncer de mama.


Si bien la literatura científica no es concluyente al respecto, es muy importante conocer algunos hallazgos y hacer recomendaciones en base a los mismos para una mejor decisión individual sobre su uso.


Para la década del 70, el 30% de los cánceres de mama se ubicaban en la zona externa superior de la mama, para la época actual, el 60% de los cánceres de mama se ubican en esta zona. Esta área tiene la concentración más alta de tejido glandular de la mama. No obstante es también la zona más cercana a la axila y es precisamente en las últimas décadas que, el uso de estos productos es más masivo, empezando su uso inclusive desde niños.


Si bien son productos de difícil absorción en piel intacta, el rasurado de la zona axilar, común en las mujeres, podría presentar microlaceraciones que facilitarían su absorción.


Estos productos contienen una variedad de químicos añadidos por razones funcionalmente diferentes: antitranspirantes (sales de aluminio), desodorantes (fenoles), preservantes (parabenos), fragancias (salicilatos, benzoatos), aspersores (siloxanos), solventes (falatos), surfantactes (alkil fenoles), filtros UV (derivados benzofenos).


Muchos de estos componentes tienen conocida actividad como disruptores endocrinos que imitan la actividad del estrógeno, una hormona que en exceso se asocia a tumoraciones en la mama. Los más conocidos con esta actividad son los parabenos, aunque ciertos fenoles, siloxanos, falatos y benzoatos también lo tienen.


Aunque la concentración en cada producto es muy pequeña para motivar los cambios que se han visto a nivel de laboratorio, es posible que otros productos cosméticos y otros preservantes de productos perecibles contengan también parabenos, de ahí que no queda claro si dosis pequeñas pero constantes de estos productos podrían tener un rol en el incremento de tumoraciones tanto benignas como malignas en la mama.


De por sí, con el hecho de postergar la maternidad y reducir el número de hijos y el tiempo de lactancia, la exposición al estrógeno endógeno es mayor en las últimas décadas lo cual haría más probable la aparición de tumoraciones.


De otro lado, algunos otros constituyentes químicos podrían tener la habilidad de interactuar con el ADN celular, resultando en una actividad genotóxica. Al distorsionar la actividad de los genes en las células hay mayor susceptibilidad al desarrollo de cáncer. Las sales de aluminio tienen actividad genotóxica conocida. De nuevo las pequeñas concentraciones en estos productos no permiten tener certeza si podrían contribuir a las tumoraciones en la mama.


En conclusión, de modo individual cada componente químico es seguro de acuerdo a las guías actuales, pues se da en concentraciones muy pequeñas. No obstante, el efecto a largo plazo del uso prolongado de una mixtura de estos químicos en el caso de tumores de la mama es algo que no se tiene claro.


¿Qué hacer? Primero, moderar el uso. Procurar utilizar la cantidad mínima posible y evitar utilizarlos a diario o colocarlos más de una vez al día. Poca cantidad, pocas veces es una buena medida.


Segundo, alejar el rasurado. Quizá rasurarse de noche y no utilizar más nada es adecuado. Ya en la mañana con la piel más recuperada es posible aplicarse el antitranspirante.


Tercero, buscar alternativas. Algunos de estos productos ya vienen libres de ciertos componentes o han disminuido más aún su cantidad. Informarse al respecto es muy importante, aunque en nuestro medio es posible que la oferta no sea tan alcanzable o tan diversa aún.