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Cefalea y cambios hormonales

09 de Julio del 2014

Siete de cada 10 personas que sufren de cefalea, principalmente migrañas, son mujeres. Esta frecuencia es condición suficiente como para asumir que algunas particularidades en las mujeres las predisponen más a este síntoma.


Se sabe que la variación en la concentración  de los estrógenos y de la progesterona días antes de la menstruación puede precipitar la crisis de cefalea y hacerse recurrente cada mes.


En algunas mujeres, los anticonceptivos orales o las terapias de reemplazo estrogénicas para la menopausia se reportan como desencadenantes de las crisis de migraña. En estas pacientes se ha visto que el problema es la concentración de estrógeno en las píldoras.


Todas las mujeres en edad fértil experimentan estos cambios hormonales durante el mes y si no todas refieren cefalea es porque el factor no sólo está en la producción del estrógeno si no que de hecho debe existir una predisposición individual que hace que ciertas mujeres sean más susceptible a estos cambios hormonales. Y si esto es así es posible que los dolores de cabeza se den desde las primeras menstruaciones.


No obstante existen otras mujeres que comienzan a desarrollar las molestias años después de los primeros ciclos menstruales y otras que lo tenían leve con el tiempo la intensidad empeora.


En estos casos es muy probable que con los años se hayan adquirido otros factores que pueden empeorar o desencadenar la crisis de migraña.


Hace algunos años, unos colegas reportaron que los pacientes con migraña establecida, que no tenían otro factor asociado tienen los niveles de insulina más altos que las personas que no las padecen.


De otro lado, muchas personas han notado que las crisis de dolor se dan “entre comidas” y en otros casos se ha visto que, a mayor cantidad de harinas o dulces previamente consumidos, mayor probabilidad de que aparezca la crisis de dolor.


Es más, recientemente se ha reportado que, una semana antes de la menstruación, justo cuando el estrógeno y la progesterona están en su pico más alto, también se eleva la insulina y es por ello que algunas pacientes refieren algunos antojos de harinas o dulces lo cual podría contribuir a las crisis premenstruales de migraña.


De hecho, una vez más, vemos que es la carga de azúcar muy extendida en nuestra dieta moderna la que puede ocasionar una variedad de molestias, entre ellas los cambios premenstruales asociados al dolor de cabeza.