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ARTÍCULOS IMM

No puedo embarazarme: ¿Realmente está todo bien?

30 de Julio del 2014

Cuando una pareja ha convivido un año a dos sin protección y no hay un embarazo espontáneo la pregunta es dónde está el problema. 

Al acudir al especialista de rutina se realizan una serie de estudios para poder identificar causas objetivables. Tanto en las mujeres como en los hombres, pues la probabilidad de ser uno o el otro el problema es 50 y 50. 

En el varón se pide espermatograma para valorar la cantidad, morfología y desplazamiento de los espermatozoides. 

En las mujeres los estudios son más amplios. Ecografías para descartar tumoraciones en ovarios y/o útero, seguimiento ovulatorio ecográfico para documentar presencia o ausencia de ovulación, histerosalpingografía para establecer si las trompas están permeables o no, análisis en sangre para ver reserva o cantidad de óvulos. 

Luego de estos análisis iniciales, muchas parejas encuentran la explicación a la demora en la fertilidad. 
No obstante, cada vez es más frecuente encontrar que ninguno de estos estudios sale alterados y aparece una condición llamada infertilidad “sin causa aparente”. 
Pero, es posible que exista una causa, pero los estudios no la están encontrando. 

Si bien los estudios iniciales evalúan integridad anatómica y cantidad de óvulos, nada nos dicen sobre el entorno ovulatorio que puede afectar la calidad de la ovulación y con ello la demora en la fertilidad. 

Entonces, ¿Qué otras cosas deben buscarse? 

Pues todos los factores que ocasionen un mal ambiente ovulatorio y con ello un daño en la calidad del óvulo lo que lo hace menos fertilizable. 
El ovario, como todo tejido de nuestro cuerpo, necesita metabolizar adecuadamente energía de los nutrientes para cumplir óptimamente con su función. Si las hormonas que permiten un buen metabolismo o la nutrición no aporta elementos metabólicamente esenciales, puede ocasionar mala calidad ovulatoria y con ello demoras en la fertilidad y no se este caso aparente en los estudios clásicos y con ello no encontrar una causa. 


Los estudios convencionales hasta ahora propuestos no buscan estos factores que afectan la calidad del ovario, algo que no se puede fotografiar y por ello cada vez es más frecuente el hallazgo de una “infertilidad sin causa aparente”…pero en realidad muchas veces existe una causa que se puede objetivar. 
Si bien en medicina no lo podemos saber todo, es necesario que, lo que se sabe, sea completamente estudiado y descartado. 

En el IMM proponemos buscar la concentración de estas hormonas y nutrientes esenciales en el metabolismo con el fin de intervenir para conseguir un mejor ambiente ovulatorio, una mejora en la calidad espermática y mejor ambiente de implantación, teniendo así mejores opciones de embarazo ya sea espontáneo o mejor respuesta a las terapias planteadas en infertilidad (inseminación, in vitro).