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Infecciones vaginales en verano, ¿Por qué son más frecuentes?

07 de Enero del 2015

Si bien las infecciones vaginales tienen múltiples causas, las más comunes son las que favorecen una alteración en el sistema de defensa o un cambio en el pH vaginal.


Durante la estación de verano existen varios factores que pueden hacer que dicho sistema de defensa se altere o el pH vaginal cambie de un medio ligeramente ácido protector a uno alcalino favorecedor de la proliferación de las bacterias y hongos.


Lo primero es la humedad del día a día. De por sí las altas temperaturas favorecen mayor humedad en todas las zonas del cuerpo y si es en la zona genital, dicha humedad favorece la proliferación principalmente de hongos como la cándida. Sospechamos de candidiasis cuando el flujo es blanco grumoso o hay escozor e irritación en la zona genital.


Una buena medida para disminuir la humedad en la zona genital es utilizar ropa más fresca como pantalones delgados y más holgados, además favorecer el uso de ropa interior 100% algodón que absorbe mejor la humedad y si necesitas utilizar protectores diarios procurar cambiarlos muy frecuentemente cada dos horas para evitar menor humedad en esa zona.


Las playas y las piscinas se convierten en zonas de visita más rutinarias en la semana, y permanecer húmeda más tiempo con el baño también favorece las infecciones. Acá lo ideal es que cada vez que se salga del agua procurar secar el cuerpo lo que más se pueda de modo que la humedad sea menor, ya sea secándose con la toalla y exponiéndose al sol con la protección adecuada claro está.


Si bien no es absoluto pues hay otros factores, la vida sexual tienden a incrementarse durante el verano ya sea por el mismo cambio de actitud, la exposición de más piel con la estación y cambios hormonales que serán revisados con más detalle en otro artículo.


Lo cierto es que el líquido seminal es alcalino y si la frecuencia de relaciones incrementa es posible que esta alcalinidad favorezca la aparición de infecciones. Utilizar preservativo para evitar dicha alcalinidad puede ser una buena alternativa.


Finalmente, cuando de hidratarnos y refrescarnos se trata, a veces consumimos bebidas muy ricas en azúcar, así como snacks fríos como helkados. Si se abusa de este tipo de bebidas o snacks es posible que se altere el sistema de defensa con lo cual se favorece la proliferación de hongos y bacterias. Es importante procurar hidratarse con agua la mayoría de veces pare evitar refrescos o snacks ricos en azúcar.


Es importante tener en cuenta todos estos cambios y la manera de evitarlos para así no favorecer la aparición o el empeoramiento de una infección vaginal y hay que recordar que, si ya padeces de alguna infección, es mejor que acudas al especialista para un diagnóstico y manejo lo más óptimo posible.