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Bebidas para calmar la sed ¿Algunas pueden perjudicar la salud en la mujer?

04 de Febrero del 2015

Durante la época del verano hay mayor transpiración con las actividades cotidianas y la necesidad de tomar bebidas frías refrescantes incrementa.


Si bien el mejor hidratante es el agua como tal, la mayoría de nosotros tenemos el paladar modificado y actualmente tenemos varias alternativas de bebidas con sabor que hacen más probable que uno quiera utilizarlas como sustito del agua al momento de tener sed.


No obstante, muchas bebidas, para tener sabor, no sólo acuden a tener en su composición extractos de frutas o saborizantes, sino además, ciertas cantidades de azúcar que hace sean más agradables al gusto.


El problema con el azúcar de las bebidas es que no tienen nada que las detenga como la fibra de los vegetales o la proteína, por lo que terminan siendo de alta pureza y con ello hace una entrada brusca al torrente sanguíneo, obligando al páncreas a producir excesos de insulina.


Si una mujer es muy propensa a hacer excesos de insulina es posible que favorezca la migraña, alteraciones en la menstruación, mayor acúmulo de grasa corporal y mayor dominancia estrogénica y con ello a largo plazo incrementar el riesgo de tumoraciones en mamas y útero.


Así que rutinizar estas bebidas saborizadas con carbohidratos de hecho tiene un impacto en el bienestar de una mujer a corto y largo plazo.


A la cabeza de bebidas con alto contenido de azúcares refinados están por supuesto las bebidas gaseosas como tal, pero un jugo de naranja concentrado (4 a 6 naranjas) o un extracto de zanahoria, así sea natural puede aportar la misma cantidad de azúcar que una gaseosa, así que lo natural en exceso también puede resultar perjudicial.


Nada como consumir la fruta entera para evitar estos aumentos bruscos de insulina.


De otro lado, estamos invadidos de bebidas promovidas solo como hidratantes y es posible que un maratonista profesional se beneficie de ellas si está en competencia, pero para una persona que no se expone a actividad física extrema puede recibir de un solo pote de 250 ml, hasta 120 gr de azúcar.


Las bebidas tipo frapuccino tienen no sólo alto contenido de carbohidratos, sino que además, las calorías que vienen de dichos carbohidratos equivalen al consumo de un almuerzo, sin la calidad nutricional de conseguir calorías de proteínas y grasas buenas.


Las bebidas saborizadas bajas en azúcar y endulzadas con edulcorantes tienen el riesgo de tener un sabor tan parecido a las bebidas no azucaradas que el cerebro se confunde e igual ordena una liberación importante de insulina.


La insulina alta que no encuentra azúcar puede ocasionar bajadas bruscas de azúcar (hipoglicemia) y no sólo generar malestar como somnolencia y mareos sino además incrementa la ansiedad por bebidas o alimentos ricos en azúcar y se perpetúa el círculo.


Si la bebida tiene alcohol éste tiene dos problemas: mayormente son derivados de la maltosa que es un azúcar más potente que el azúcar convencional, sino además el alcohol tiene un efecto diurético y deshidratante directo por lo que tiende a empeorar la sed.


Infusiones endulzadas con edulcorantes naturales tipo stevia que den un sabor intermedio o simplemente agua es la mejor alternativa para aliviar la sed sin exponernos a dañar nuestro organismo.