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ARTÍCULOS IMM

Pescados grandes, Mercurio y Riesgos para la Mujer

18 de Febrero del 2015

El pescado es una de las fuentes nutricionales más importantes de las personas a toda edad. Su contenido nutricional va desde su alta concentración de proteínas de alta calidad y su alto contenido de aceites esenciales críticos como el omega 3. Es una fuente de proteínas con contenido bajo de grasas saturadas.


En general, pescados y mariscos deben ser siempre parte de una dieta equilibrada a toda edad dado sus muchos beneficios nutricionales.


No obstante, y con la industrialización reciente, prácticamente todos los pescados y mariscos contienen algunos rastros de mercurio en su carne. Algunos muy poco y son seguros de consumir, pero otros, sobre todo los más grandes, sus cantidades son significativamente mayores y su consumo de rutina puede ser peligroso para el bienestar de la mujer.


Se sabe que la prevalencia de enfermedades autoinmunes es 7 a 9 veces más frecuente en la mujer y afecta su calidad de vida y la sola presencia de herencia genética no explica por qué esta prevalencia sigue incrementándose. Al parecer existe una relación directa entre el nivel de contaminación por mercurio y la frecuencia de enfermedades autoinmunes que pueden ocasionar dolor musculo articular crónico, como lupus y otras menos evidentes.


El mercurio tiene alta afinidad por las células neuronales en desarrollo por lo que su toxicidad es particularmente de cuidado en mujeres que desean quedar embarazadas, en gestantes y en los niños.


                El riesgo de toxicidad va por la frecuencia de consumo y por el tipo de pescado.


                Tres recomendaciones importantes hay que tener en cuenta:


  • Evitar consumir pescados grandes que son predadores o no predadores que son grandes por estar más tiempo vivos y con ello acumulan más mercurio: atún rojo, caballas grandes y otros son los que contienen altos niveles de mercurio.
  • Es deseable consumir hasta 400 gramos por semana de pescado pequeño y mariscos con bajo contenido de mercurio

o   El salmón, el atún enlatado claro, las truchas, las sardinas y anchovetas, así como los camarones tienen bajo contenido de mercurio y son seguros de consumir. Prefiera siempre los pequeños.


  • Si no hay acceso a pescados pequeños hay que bajar el consumo a una vez por semana, sólo 200 gramos.

El cuerpo tiende a eliminar el mercurio por los anexos como la piel, las uñas y el cabello y si andamos con valores muy altos, si se logra demostrar aquello, luego de un año se habrá eliminado el exceso si se evita la fuente.


Otras fuentes de mercurio muy comunes son las amalgamas usadas en odontología. Si las tiene, es necesario que se las cambie por productos más modernos que su odontólogo recomendará.


No consumir pescado sería más perjudicial para la salud pues se perdería gran cantidad de nutrientes importantes, por lo que consumir los adecuados es muy importante para el bienestar.