Solicita una cita

ARTÍCULOS IMM

Estrés e Infertilidad

11 de Marzo del 2015

El estrés es una respuesta de nuestro cuerpo ante una amenaza o ante una demanda incrementada. Es un mecanismo de defensa y nos ha permitido sobrevivir y hasta es necesario para poder mantener los objetivos y retos.


No obstante, cuando se vuelve muy repetitivo y constante puede alterar crónicamente nuestra conducta y el funcionamiento de muchos órganos y tejidos, entre ellos el de nuestros órganos reproductivos.


Un estrés agudo repetitivo o crónico, puede hacer que nuestra líbido disminuya y con ello menor frecuencia de relaciones sexuales y menor probabilidad de embarazo sólo por cambios en la conducta de pareja.


En estrés la reacción negativa en las relaciones de pareja son más comunes generando un círculo vicioso que puede resultar agotador.


De otro lado, la liberación crónica de ciertas hormonas y sustancias de alerta pueden mantenerlas elevadas más tiempo de lo debido o agotarlas y con ello, alterar la calidad ovulatoria y la calidad espermática que necesitan de un equilibrio de estas sustancias para una buena ovulación o para una buena espermatogénesis.


Se ha visto que mujeres sometidas a un estrés muy agudo como cambios laborales bruscos, viajes prolongados o duelos inesperados alteran su patrón de menstruación que refleja el patrón de ovulación.


Se han comparado los espermatogramas de varones con indicadores de estrés agudo alto con otros de varones con indicadores bajos y los indicadores generales de cantidad, velocidad y morfología, así como grado de alteración del ADN fueron significativamente diferentes luego de una metodología para controlar el estrés.


El mismo hecho de demorar en la fertilidad espontánea puede ser causa de estrés agudo que puede sumar a otros en el día a día y además, la propia intervención de nosotros los especialistas puede contribuir a mayor tensión y estrés.


En centros de fertilidad se dieron cuenta que muchas pacientes que se habían sometido a más de un procedimiento asistido como fertilización in vitro sin resultados de embarazo, lograron tener un embarazo espontáneo luego de adoptar un niño y liberar el cuerpo de los roles y tensión que el manejo de la infertilidad requería.


En otros centros se ha tomado grupos de mujeres a que se relajen con diversas técnicas durante el ciclo de intervención para participar en fertilizaciones in vitro con apoyo psicológico, acupuntura, meditación y otros y han conseguido mejores resultados.


De hecho, conseguir técnicas de relajación y una comunicación positiva en pareja, así como tomar las cosas con calma asumiendo que están buscando ayuda y soluciones y desapegarse un poco sobre los resultados puede resultar en lograr más pronto y con menos intervenciones la maternidad.