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ARTÍCULOS IMM

CÁNCER DE CUELLO UTERINO

18 de Marzo del 2015

¿Sólo Papanicolaou para una prevención adecuada? 

El cáncer de cuello uterino o de cérvix es el cáncer más frecuente en el Perú y el segundo en Lima. 
Estas estadísticas obligan a todas las mujeres a tener al menos un control anual con el ginecólogo. 

Tradicionalmente el papanicolau (el pap) es la prueba de detección universal para detectar a tiempo esta lesión que acarrea mucho daño a la calidad de vida de nuestras pacientes y está muy bien que anualmente se haga pero… ¿Es suficiente? ¿Cuándo es que debo de creerle? ¿Cómo es el enfoque ideal de prevención? 

Vamos a dar respuesta a estas dudas. 

El papanicolau es una prueba muy incómoda para las mujeres pero sencilla de hacer, no necesita mucha sofisticación, sólo una lámina y un hisopo, se recogen las células que normalmente se descaman del cuello uterino, un patólogo pone contrastes en la lámina que resalta las células anormales y reporta si es negativo (normal), en pre cáncer (nic o displasia) o si hay cáncer. 
Pero el pap tiene una limitante. Tiene muy baja sensibilidad: de 10 muestras que reporta negativo o normal, sólo en 4 es verdaderamente normal y ¡en 6 puede ser un falso normal!Es decir que la paciente ya tiene una lesión pero el pap no lo detecta. Y esto porque como se toma a ciegas (sin contrastes ni magnificación) la muestra puede ser tomada sólo de las zonas sanas. 
Por ello, mientras más muestras tomo a la misma paciente, gano mayor sensibilidad. De ahí que algunos centros sugieran intervalos tan cortos de control como 3 a 6 meses. 
Entonces, si tengo 60% de probabilidades de que mi pap “normal” no sea tal ¿qué hacer?Pues nuestra recomendación es que en simultáneo al pap se haga una colposcopia. Es una cámara invertida que magnifica el cuello 40 veces y permite colocar contrastes que resaltan los tejidos precancerosos o cancerosos ¡todo en tiempo real! 

Cuando se combina colposcopia y papanicolau, la sensibilidad de detección es del 97%. Así que realmente el pap sólo no es suficiente ni lo ideal. 
Con la colposcopia puedo adelantarme hasta 10 años en encontrar una lesión que se pueda hacer un problema muy serio más adelante. 
Si el pap sale anormal, ahí si debo creerle pues el patólogo de todos modos está viendo células anormales y hay que tomar las precauciones necesarias. Pero nuevamente, no sabemos en qué área del cuello está la lesión y por ello luego, de todos modos debe hacerse una colposcopia… ¿no es mejor hacer todo en simultáneo? Claro que sí. 

Por ello en el IMM nuestros estudios del cuello uterino combinan ambos procedimientos dando más tranquilidad y certeza de salud o riesgo a nuestras pacientes. No obstante vamos más allá. 
Cómo les hemos comentado en artículos previos (mirar el de flujo crónico recurrente, mirar el del PVH ¿siempre cáncer?), este cáncer se asocia a un virus, que casi todos en algún momento lo adquirimos: el PVH. Pero como virus habitual, sólo no puede hacerlo todo, si no que necesita un sistema de defensa débil que facilite su proliferación. 
Cuando el sistema de defensa está débil también aparecen otras infecciones por hongos o bacterias recurrentes en el canal vaginal y a veces no sólo en el área ginecológica, si no en las vías respiratorias o digestiva. 
En el IMM sabemos organizar el metabolismo para así mejorar al sistema de defensa y con ello, año tras año, tener menos probabilidades de que éste virus tenga oportunidad de hacerme daño. Y mejor aún, disminuyendo la posibilidad de tener infecciones recurrentes en otras zonas de mi cuerpo.