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ARTÍCULOS IMM

PREPARANDOME PARA EL EMBARAZO

05 de Octubre del 2012

¿Sólo ácido fólico?

Para todos es bien conocido que esta vitamina del complejo B, el ácido fólico, es muy importante comenzar a tomarla antes del embarazo pues ayuda a prevenir defectos en el cerebro y médula espinal del bebé. También contribuye a prevenir la anemia durante el embarazo, aunque sólo no es condición suficiente.

Naturalmente lo encontramos en los vegetales de hoja verde, en ciertos pescados sobre todo de aguas frías, en el hígado de los animales y en las legumbres (garbanzos, lentejas, etc). Así que, salvo que no consumamos nada de esto, siempre por ahí podemos acceder a su ingesta. Pero suplementarlo de modo preconcepcional y durante los primeros meses del embarazo es muy importante, mucho más si somos conscientes de que nuestro aporte nutricional quizá no es el óptimo.

Pero a pesar de que la percepción general es que esto es suficiente, otras complicaciones en el embarazo probablemente no sean bien compensados por el ácido fólico. Por ello otros componentes son necesarios tener en cuenta si quiero incrementar la probabilidad de llevar una gestación sin sobresaltos. Acá mencionaremos algunos.

El hierro es un mineral muy importante no sólo como constituyente de la hemoglobina, sino que resulta crítico para todos los tejidos del cuerpo. El bebé es un gran consumidor de este mineral, es por ello que tener óptimos aportes de hierro a través de nutrientes estructurales es muy deseable, mucho más si se da antes de la gestación. Si bien algunos multivitamínicos lo contienen como suplemento, si hay deficiencia de hierro posiblemente su contenido no sea suficiente para compensar su demanda y en deficiencia de hierro hay más fatiga y riesgo de parto pretérmino.

A pesar de que en muchos países se suplementa de rutina, en nuestro medio dos componentes esenciales no se les presta mucha atención a pesar de lo importantes que son tanto para la madre como para el bebé en formación.

Uno de ellos son los aceites ricos en Omega 3, cuya principal fuente son los pescados de aguas frías con un reborde de carne negra que no gusta siempre pero que es el concentrado de este aceite esencial. Nuestro cerebro y el recubrimiento de nuestros nervios son 80% grasa buena que deriva de éste componente y si no está insertado adecuadamente en la dieta, el bebé no lo va a aprovechar para un buen neurodesarrollo. Además, se ha visto que el omega 3 hace que disminuyan riesgos como parto pretérmino y contribuye a disminuir las complicaciones mayores como la preeclampsia.

El otro micronutriente no presente en multivitamínicos son las fuentes adecuadas de iodo, abundante en algas, ciertos pescados, y en la sal iodada. El iodo es crítico para la formación de hormonas del metabolismo y el embarazo es un estado de sobredemanda metabólica, tanto es así que la fatiga o el cansancio fácil por no compensación adecuada de los músculos en la mamá son muy comunes…hoy más que nunca. Si bien la sal en exceso es perjudicial, también lo es su muy bajo consumo, por prescindir de este mineral esencial para el metabolismo. Ni mucho ni poco, todo en equilibrio es mejor.

Identificar oportunamente las deficiencias nutricionales o metabólicas no percibidas antes de empezar la gestación nos garantiza menos complicaciones y un bebé más sano. Por ello en el IMM nos preocupamos por establecer éste y otros disbalances para oportunamente equilibrarlos y así promover una gestación sin complicaciones.