Solicita una cita

ARTÍCULOS IMM

Osteoporosis ¿Sólo calcio y vitamina D?

06 de Mayo del 2015

El hueso tiene cierta densidad dentro de su estructura la cual básicamente depende de su contenido de calcio. Una densidad muy disminuida (osteoporosis) se ha demostrado ser un importante factor de riesgo para fracturas espontáneas en columna y cadera, sobre todo en la mujer adulta por encima de los 50 años.


Actualmente tenemos menos oportunidad de hacer actividad física, es más común tener insuficiencias nutricionales de vitamina D y de calcio y en estos dos últimos nutrientes se ha concentrado el manejo de pacientes en riesgo de padecerla.


No obstante, existen otros nutrientes que son menos conocidos en cuanto a su importancia en mantener el calcio dentro de los huesos y con ello evitar que su densidad disminuya severamente.


Es posible una insuficiencia de los mismos por una dieta menos diversificada que hoy es más común y por pérdida de la absorción que se da con la edad o cuando se sufre de problemas gastrointestinales crónicos que son el grupo de mayor riesgo.


Las insuficiencias menos conocidas y que impactan en la salud ósea son de magnesio, silicio, vitamina K y boro. Y son raramente explicados por los especialistas.


La deficiencia de magnesio es muy común hoy en día, un consumo de 250 mg/día es lo recomendado. Brócoli, zapallo, verduras de hojas verdes y principalmente las almendras son buenas fuentes de este mineral.


El silicio ayuda con la síntesis de colágeno y la mineralización de la matriz ósea. Sus fuentes naturales son los cereales integrales, zanahorias y frutas. Lo ideal es siempre conseguir alimentos no procesados para una buena concentración de este mineral esencial.


La vitamina K no solo es necesaria para una buena coagulación, si no que disminuye la reabsorción ósea y mejora la resistencia del hueso. Cien gramos de espinaca son suficientes para conseguir la concentración diaria de consumo. También se encuentra en el brócoli.


El boro es un mineral que es esencial en nuestro cuerpo a dosis mínimas. Tiende a estabilizar y extender la vida media de la vitamina D y del estrógeno. La palta, el durazno y las ciruelas son sus fuentes nutricionales principales.


Con la industrialización muchos alimentos han perdido los  micronutrientes que habitualmente estaban como parte de su composición y en ocasiones suplementar estos micronutrientes es necesario.


El manejo integrador de un problema crónico es lo que mejor favorece la recuperación o el mantenimiento del bienestar en la mujer.


 


Más sobre el tema: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3330619/pdf/TOORTHJ-6-143.pdf