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Infecciones urinarias recurrentes. Factores que lo predisponen

13 de Mayo del 2015

Las infecciones urinarias pueden acontecer en algunas ocasiones en cualquier mujer cuyas vías urinarias son anatómicamente normales. Esto debido a ciertas particularidades propias de la mujer como el tener un conducto uretral corto (el trayecto entre la vejiga y la zona externa) y estar próximo a la zona genital e intestinal.


Los síntomas usuales son micción frecuente,  con urgencia, ardor y sensación de querer seguir miccionando. El manejo usual para el cuadro agudo involucra un urocultivo, establecer el agente infeccioso causante y en base a ello recomendar el tratamiento.


Un error frecuente es no dejar muestra para urocultivo y dar un tratamiento antibiótico en base a frecuencias de agentes infecciosos y usarlos sólo los días que se tengan las molestias. Pero este tipo de tratamiento favorece que el proceso sea incompleto pues muchas veces el antibiótico no es el adecuado para manejar el agente infeccioso ni los días en que son utilizados.


En algunas mujeres, a pesar de un tratamiento adecuado en días y medicamento utilizado, el proceso puede volverse recurrente, lo que se asume como tal si en el año aparecen 3 o más infecciones con urocultivo positivo.


En la mujer joven, un factor a tener en cuenta es la frecuencia de relaciones sexuales en un mes. Se ha visto que 9 a más son un importante factor para la recurrencia, incrementando el riesgo en 5 a 10 veces. Luego de un episodio de infección reciente, es mejor espaciar las relaciones de pareja a dos al mes por uno o dos meses.


Otro factor a tener en cuenta es cuando se tiene una nueva pareja. Al parecer los cambios que ocasiona, que no son infección de transmisión sexual, pueden favorecer una infección recurrente. Lo mismo, espaciar los encuentros por uno a dos meses es importante.


Casi siempre que hay una infección recurrente es importante valorar la visita a un ginecólogo de modo que descarte infección vaginal concomitante. Dicha infección puede también ocasionar síntomas de infección urinaria.


No obstante, muchas mujeres jóvenes tienen infección recurrente sin mediar una pareja. En estos casos es necesario valorar al sistema de defensa el cual se puede afectar por una serie de factores como estrés crónico, ciclos cortos de sueño, agotamiento de las glándulas del metabolismo  y otras condiciones más serias como sobrepeso o diabetes.


En una mujer en menopausia es posible que la ausencia crónica de estrógeno favorezca una sequedad en la mucosa vaginal y uretral que ocasione los síntomas sin mediar infección. Por ello es muy importante el manejo de las infecciones urinarias de una manera correcta desde el primer episodio y evitar el auto medicarse.


Identificar factores favorecedores y mirar si hay un entorno de riesgo que predisponga a la recurrencia es importante para evitar que el tratamiento se limite a dar pulsos de antibióticos de modo prolongado.