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ARTÍCULOS IMM

Infertilidad y Nutrición ¿Qué alimentos mejoran la ovulación?

27 de Mayo del 2015

En un artículo previo hablamos de los alimentos que afectaban la calidad del óvulo y su capacidad de ser fertilizado, básicamente los de alto contenido de azúcares y harinas refinadas, así como otros que contienen fitoestrógenos o muchos conservantes que en el cuerpo actúan como estrógenos (xenoestrógenos).


El uso rutinario de estos alimentos por mucho tiempo de hecho que afecta la calidad ovulatoria y por ende la fertilidad.


La ovulación que permita una fertilidad adecuada es un evento donde las mujeres no sólo deben tener una buena reserva de óvulos (cantidad determinada al nacer y que va disminuyendo con la edad), sino además, buena calidad ovulatoria y la calidad en parte depende de la calidad de nuestros nutrientes en el día a día.


Lo primero que debemos saber es que los cambios estructurales o anatómicos que ocurren en el ovario y en el resto de tejidos que participan en la reproducción requieren de la proliferación controlada de tejidos que esencialmente son proteínas.


Consumir de rutina una cantidad óptima de proteínas es lo ideal. Las mejores fuentes de proteínas derivan de la carne de pastoreo (por ende evitar la carne muy industrializada), derivados lácteos de estos mismos animales de pastoreo, pescados de agua fría (bonito, anchoveta, caballa, salmón) de preferencia frescos o conservados en agua y sal. Aves criadas con alimentos balanceados sin mucha industrialización también es lo deseable.


Algunas hormonas, principalmente las que estimulan el crecimiento de los óvulos y permiten la ruptura del óvulo o la ovulación en sí, también son derivados de las proteínas.


De otro lado, es importante consumir buenas fuentes de aceites esenciales. Los aceites si bien tienen una textura oleosa no son grasas en sí, sino más bien, son precursores naturales de las hormonas grasas que participan en la fertilidad y el sostenimiento de un bebé durante los tres primeros meses de gestación, como la progesterona.


Las mejores fuentes de aceites esenciales están en los pescados de agua fría, en las carnes de pastoreo, también en ciertos vegetales como las paltas y en las aceitunas.


Es importante ingerir de rutina buenas fuentes de fibra vegetal, muy abundante en los vegetales de hoja verde y en la fruta entera. La fibra de estos nutrientes ayuda a regular los niveles de azúcar y favorece a equilibrar el ambiente ácido-alcalino de dietas ricas en proteínas.


Los vegetales ricos en fibra consumidos de forma fresca son una excelente fuente de micronutrientes y antioxidantes que favorecen un ambiente ovulatorio libre de inflamación.


Finalmente, mantener una hidratación adecuada es lo ideal.


Si bien la fertilidad es un tema complejo, el balance nutricional correcto es crítico para favorecer una buena ovulación o ayudar al enfoque de tratamiento que se proponga.


Para todo hay una causa, y en fertilidad, si no hay una causa anatómica aparente, el proceso de hecho puede asociarse a un disbalance nutricional y metabólico cuyo enfoque integrador es el que proponemos en el IMM.