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ARTÍCULOS IMM

MIOMAS UTERINOS

24 de Octubre del 2012

¿Quiénes tienen mayor riesgo de tenerlos?

Los miomas o fibromas son los tumores benignos más comunes en la mujer adulta en edad fértil. Tienden a hacerse evidentes a la ecografía alrededor de los 30 a 35 años.

La mayoría de ellos son pequeños, no ocasionan molestias y como tal, el tratamiento es expectante, sólo vigilancia para valorar su comportamiento a futuro. Según su ubicación puede ocasionar sangrados abundantes, abortos recurrentes, dolor pélvico y en estos casos es necesario extirparlos.

Como tumores que son, así sean benignos, la única manera de que no estén ahí es mediante cirugía y en eso estamos todos de acuerdo. No obstante es necesario aclarar que si bien la cirugía corrige la consecuencia (el mioma en sí), no hace nada sobre la causa o factores de riesgo y por lo tanto, luego de la cirugía conservadora (donde no se saca todo el útero), la recurrencia de los mismos es muy alta (entre 35 a 50%), exponiendo a la paciente a una nueva cirugía.

Si bien existe en las pacientes que desarrollan miomas una predisposición individual a padecerlos, como siempre afirmamos, tienen que haber promotores ambientales para que ésta predisposición se exprese. Estos promotores son adquiridos en el día a día y son desórdenes en nuestro estilo de vida, percibidos o no.

Si bien se sabe que su crecimiento es dependiente de las hormonas del ovario (estrógeno y progesterona), éstas hormonas no parecen ocasionar que las células conectivas de la pared del útero se sobre estimulen y comiencen a proliferar de modo desordenado, de ahí que a pesar de que todas las chicas producen dichas hormonas en sus ovarios durante su edad fértil, no todas desarrollan miomas.

Pues bien, para que un tejido comience a crecer desordenadamente, de todos modos lo que necesita es un sobre estímulo mediado por factores de crecimiento y si bien estas sustancias son muchas, el factor de crecimiento más frecuente es el denominado factor de crecimiento similar a la insulina. Es tan similar, que la insulina sola puede estimular sus receptores en los tejidos y si está en exceso sobre estimular los que están predispuestos, en este caso las células conectivas de la pared uterina.

Como es el exceso de insulina el problema, muchas chicas con estos tumores benignos también coexisten con otras molestias que acá hemos comentado se vinculan a excesos de ésta hormona (la insulina) como: ovarios poliquísticos, menstruación irregular, cutis graso, problemas de sobre peso.

Claro, no todas van a tener todo, pero muchas de estas cronicidades tienen un origen común en un desorden de producción o actividad de la insulina. Mucha producción se asocia muchas veces a una nutrición rica en carbohidratos y pobre en nutrientes estructurales y poca actividad o resistencia se debe a deficiencias de producción de otras hormonas del metabolismo.

Y si bien el enfoque de tratamiento actual es el correcto para resolver la consecuencia, en el IMM no sólo podemos ayudar en extirpar el o los miomas, si no que vamos más allá y buscamos los factores de riesgo metabólicos con el objetivo de corregirlos y retrasar o evitar la recurrencia de los mismos.