Solicita una cita

ARTÍCULOS IMM

CÁNCER DE MAMA

29 de Agosto del 2012

¿Por qué ahora es más frecuente?

Cada vez es más común escuchar que alguna amiga o familiar ha desarrollado un cáncer de mama: una lamentable noticia que preocupa a todos realmente. Esto es porque la frecuencia del mismo se ha incrementado en Lima. Según datos del Registro de Cáncer de mama, 1 de cada 29 mujeres en Lima tienen riesgo de padecer un cáncer de mama hasta los 74 años. Con una edad de mayor riesgo entre los 45 a 65 años.

Algunos factores atribuidos a este incremento es que vivimos más, así que la edad es un factor de riesgo, las mujeres se embarazan más tarde (así que la ovulación incesante contribuye al aumentar la carga de estrógeno), hay mejores estudios de imágenes y con ello mayores casos son identificados antes de que sean menos curables.

Casi nunca es heredado. Sólo uno de 20 casos de cáncer de mama tiene un factor genético subyacente. Así que hay un factor externo que contribuye a este aumento.
Entonces, la planificación familiar y ganar años son eventos inevitables. Y si todas las mujeres ganan edad y muchas planifican, éstos factores per se no son la causa del aumento. Sería muy triste que el factor edad, un evento inevitable sea el factor más importante.
Como siempre, nosotros vamos a tratar de explicar que sucede en este caso.

Primero, si bien no es heredado hay ciertas condiciones que hacen que algunas mujeres tengan mayor predisposición genética que otras y esto es inevitable pero no es condición suficiente para que me aparezca un cáncer.
Es como el color de la piel: se sabe que los blancos tienen mayor riesgo de padecer lesiones en la piel, desde pecas a cáncer. Pero también sabemos que éstas personas tienen que sobre exponerse al sol para que este riesgo se exprese. Este factor externo (la sobre exposición al sol) tiene un evento acumulativo con los años y por eso, pecas de joven, cáncer de adulto mayor. Así que la edad no es el problema per se, si no el tiempo de sobreexposición que se mantenga.
Lo mismo pasa con el cigarrillo y el cáncer de pulmón. A más años y más cigarrillos, más riesgo. Pues bien ¿cuál vendría a ser ese factor externo similar al sol o al cigarrillo en la mama?.......Pues el estrógeno solo parece que no lo es. Miren que muchas mujeres tienen la lesión inicial (microcalcificaciones) 10 a 15 años luego de dejar de producir estrógenos.

Pues bien, ese factor externo es uno muy común y que cada vez es más frecuente se incremente con la edad y por ende explica el aumento en la frecuencia de lesiones no heredadas en la mama: el acúmulo de grasa corporal…que en sí, es azúcar convertida en grasa por una hormona llamada insulina.
Y mientras más azúcar acumulada en forma de grasa, principalmente en la cintura, más insulina (hiperinsulinemia) en el cuerpo y con ello más factores de crecimiento similares a la insulina los cuales tienden a volver densa a la mama y, si hay susceptibilidad genética, puede generar una lesión agresiva.

¿Cómo elevo mi insulina? Sin intención comiendo muchas fuentes de azúcar que a veces no se toman como tal: harinas, jugos.

Para ninguna limeña es un secreto que conforme pasan los años, en muchas (no en todas) la talla del pantalón va aumentando, pues la cintura se va ensanchando…así que no es la edad.
Así como un neumólogo responsable no sólo le dice a su paciente que se haga una placa de tórax o resonancia de rutina cada cierto tiempo, anual o bianual, sino que además evalúa sus factores de riesgo, su propensión a fumar e interviene sobre el factor de riesgo.

Así como un dermatólogo responsable enseña a su paciente a protegerse adecuadamente del sol, en el IMM no sólo realizamos una mamografía digitalizada de altísima sensibilidad para detectar lesiones en la mama, o nivel de densidad y predisposición al riesgo, sino además, incluimos de rutina un análisis de la composición corporal (relación músculo-grasa) para identificar si nuestras pacientes tienen el porcentaje de grasa corporal muy alto y con ello intervenir correctamente sobre éste factor de riesgo que con un enfoque basado en la ginecología endocrinólogica, multidisciplinario, único en nuestro medio, disminuye el riesgo a padecer cáncer de mama, disminuyendo además otros riesgos comunes en la adultez vinculados al exceso de insulina como diabetes e hipertensión.