Solicita una cita

ARTÍCULOS IMM

VACUNA CONTRA EL PVH

14 de Noviembre del 2012

¿En que casos beneficia?

El cáncer de cuello uterino aún sigue siendo el más frecuente en nuestro país y prácticamente todos los casos están asociados a un papiloma virus humano (PVH). Así que cualquier intervención que contribuya a su disminución o a su severidad es importante tenerla en cuenta y utilizarla si tengo condiciones para que me beneficie.

Este cáncer no seria tan frecuente si todas las mujeres con pareja acudieran periódicamente a realizarse una colposcopia y pap, pero en realidad pocas aún lo hacen.

De los más de 150 tipos de PVH, unos 40 de ellos se han asociado con lesiones malignas en el cuello uterino. No obstante sólo dos: el tipo 16 y el tipo 18, son asocian a cerca del 80% de casos de cáncer avanzado. Es por ello que las vacunas protegen principalmente contra estos dos tipos de PVH.

Es decir, si bien protegen contra la mayoría de casos, NO protegen contra el 100% de casos y es por ello que el control anual con colposcopía y pap debe mantenerse a pesar de haber recibido la vacuna.

El principio básico de las vacunas es “preparar” al sistema de defensa de nuestro cuerpo enfrentándolo a partes no infecciosas del virus, de modo que, cuando llegue el virus real, nuestro cuerpo está ya preparado para limitar su proliferación y con ello las lesiones malignas en el cuello uterino.

Así, la candidata ideal a aplicarse esta vacuna es aquella mujer que aún no se ha expuesto a ningún PVH. Es por ello que las campañas actuales se orientan a vacunar a adolescentes de 12 a 14 años. Acá la única observación es que no se sabe aún el tiempo de protección máximo que ofrecen las vacunas actuales y no hay certeza de que dicha protección sea para toda la vida.

Y si ya se comenzó la vida de pareja ¿hay beneficio? Si bien es menos probable, muchas mujeres pueden beneficiarse de la vacuna. Pero es necesario que antes de que se la apliquen se tomen una muestra especial del cuello uterino que se conoce como tipificación del adn del PVH, que es como un pap tomado con un cepillo especial.

Con la tipificación del adn del PVH se puede saber si es portadora o no de los tipos 16 o 18. Si no es portadora, la vacuna va a protegerla contra una infección a futuro por estos tipos de virus. Pero si ya es portadora de alguno de ellos, la verdad es que la vacuna no sirve de nada y no hay protección posible.

Y así ¿qué queda a la mayoría que ya iniciaron vida de pareja? Pues quedarse tranquilas si ya no pueden acceder a la vacuna. Si mantienen el control periódico correcto (colposcopía y pap) es imposible llegar a desarrollar un cáncer avanzado.

De otro lado es muy importante seguir insistiendo que, a pesar de ser portadora de los tipos 16 o 18, no quiere decir que si o si voy a desarrollar cáncer. Muchas permanecen en estado de portador siempre, otras inclusive llegan a disminuir su carga viral con los años y en el menor porcentaje aparecen lesiones displásicas o pre malignas.

Hay que recordar también que un buen balance nutricional y metabólico me permite un óptimo sistema de defensa que no sólo me protege contra el PVH, si no también contra otros tipos de microorganismos.

La combinación de estrategias de prevención y de vigilancia con detección temprana dan mejores resultados en cuanto a evitar lesiones agresivas en nuestro cuerpo. De ahí que en el IMM encontrarás todas las opciones para mantenerte en bienestar: desde vacunas, manejo nutricional-metabólico hasta vigilancia óptima combinando colposcopia y papanicolau.