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ARTÍCULOS IMM

TUMORES BENIGNOS EN LA MAMA (FIBRODENOMAS Y QUISTES)

21 de Noviembre del 2012

¿Existe mayor riesgo de cáncer?

Las tumoraciones en la mama no siempre son malignas, sobre todo en las mujeres en edad fértil. Es decir, si aparece una tumoración en la mama entre los 18 a 40 años, lo más probable es que corresponda a una tumoración benigna: fibroadenoma o quiste.

El fibroadenoma está formado por tejido fibroso de la mama y por ello es sólido, mientras que el quiste tiene una cápsula y su contenido es líquido, que viene de un exudado inflamatorio en el mismo tejido fibroso.

Los tumores malignos no son del tejido conectivo o fibroso (que rodea y sostiene a las glándulas mamarias) sino que son de los conductos y de las glándulas, que al final son los tejidos funcionales de la mama. Y son más comunes en mujeres por encima de los 50 años.

Por ello, las tumoraciones benignas siempre van a ser benignas y las que son malignas inician como tal y siempre van a ser malignas. Una no se puede convertir en otra.

El problema radica en establecer cuales son benignas y cuales malignas. Es por ello que es muy importante el control periódico de detección temprana y si al autoexamen se nota una nodulación, a la brevedad posible deben consultar con un especialista que establezca con la mayor certeza posible que tipo de nodulaciónes.

Además, hay que tener presente que estas lesiones no siempre van a ser palpables y pueden o no asociarse a dolor mamario. Así que si no hay síntomas la única certeza de que no tengo lesiones es el control periódico que incluya ecografía (a cualquier edad) y/o mamografía (en mayores de 35 años).

Las tumoraciones benignassólidas (fibroadenomas) derivan de células sanas que al exponerse a excesos de factores de crecimiento, comienzan a replicarse de modo incesante pero sin tener la característica de ser invasivos y tomar otros tejidos como cuando la tumoración es maligna.

Las tumoraciones benignas líquidas (quistes) están asociadas a disbalances hormonales que generan inflamación en el tejido conectivo y por ello muchas veces suelen ser múltiples y en ambas mamas.

No obstante, los mismos factores de crecimiento que pueden motivar la aparición de tumoraciones benignas, si caen en un tejido funcional susceptible (conductos o glándulas) pueden ocasionar también la aparición de nodulaciones malignas que son el cáncer de mama en si.

Y si, las mujeres que desarrollan tumoraciones benignas tienen más riesgo de desarrollar a futuro cáncer de mama que las que no las desarrollan.

Las nodulaciones benignas son la mejor evidencia de dos cosas: primero que existen factores de crecimiento que están sobre estimulando los tejidos mamarios y segundo, que hay una predisposición individual del tejido a ser susceptible de dañarse con estos factores de crecimiento.

Sobre lo segundo nada podemos hacer pues está determinado genéticamente (como tener la piel blanca) pero sobre lo primero, que es un factor de riesgo modificable o factor ambiental, si podemos disminuir este factor (como evitar la sobre exposición al sol).

Como siempre insistimos, si disminuimos un riesgo es muy probable que la predisposición a padecer una lesión severa no se exprese nunca (ejemplo: piel blanca que no se sobre expone al sol no desarrolla cáncer de piel).

En el IMM podemos no sólo establecer si las nodulaciones son benignas o malignas con la mejor tecnología digital disponible actualmente sino que además sabemos identificar factores de riesgo y proponer intervenciones para disminuirlos.