Solicita una cita

ARTÍCULOS IMM

LA PIEL Y EL OVARIO

31 de Julio del 2013

¿Qué relación tienen? 

¿Por qué mi dermatólogo me sugiere una ecografia pélvica para tratar mi acné? 

Si bien el cutis graso y el acné son más comunes en la adolescencia, es cada vez más frecuente encontrarnos con mujeres que comienzan a tener acné a edades más allá de la adolescencia. También son más las adolescentes con acné. 
Y estas lesiones no sólo aparecen en el rostro, sino que tienden a aparecer en espalda y glúteos y en otras empeora o sólo aparece días antes de la menstruación. 

La intensidad varía de persona a persona, pues depende de la susceptibilidad individual a desarrollar formas leves o severas, pero lo cierto es que, en todos los casos, existe un cambio hormonal que si bien es más frecuente que se exprese en la adolescencia, puede expresarse a cualquier edad afectando la función del ovario y con ello la piel. 

Pero ¿cuál es ese cambio hormonal? 

Si bien es tentador pensar que puede ser el inicio de la menstruación y con ello el inicio de la producción de hormonas del ovario esto no es tan cierto. Hay que recordar que el varón también sufre de acné y que es más común, como en las mujeres, durante la adolescencia. 
Entonces este cambio hormonal de hecho se da en los dos sexos y no sólo en la adolescencia, por ello puede persistir o aparecer en etapas de la adultez. 
Pues bien, la hormona causante de éste proceso es la insulina, pero sólo cuando se afecta su función por resistencia a la acción de la misma o por sobre producción (hiperinsulinemia). 
Durante la adolescencia ocurre mayor producción de insulina al ser necesaria para dar “el último estirón” y si se encuentra con que la adolescente está consumiendo mucha carga de azúcar aparecen una serie de molestias, entre ellas el acné. Siempre que haya suceptibilidad individual a padecerlo. 

Pero producir demasiada insulina por exceso de azúcar en la dieta puede darse a cualquier edad y por ello hay personas que luego de la adolescencia también presentan acné……..y sobre peso. 
Y qué pasa si no hay sobre peso pero igual tengo acné. Acá la carga de azúcar que obliga a una sobre producción de insulina no es el único factor sino además una resistencia del músculo al trabajo de la insulina. Otros factores que afectan el metabolismo también pueden participar en esta resistencia a la insulina y por ello algunas chicas delgadas sufren de acné. 

¿Y qué tiene que ver el ovario en todo esto? 

Acá lo explicamos. La insulina es un almacenador de los excesos de energía y cuando ve que los compartimientos de almacén ya están saturados (la energía en exceso se acumula en forma de grasa) obliga al ovario a fabricar andrógenos (hormonas anabólicas) para que el cuerpo crezca y haya más tejido para almacenar los excesos de energía. Así, el ovario se pone a fabricar andrógenos. Estos andrógenos median una producción excesiva de sebo de los folículos lo cual crea un ambiente favorable para la proliferación de una bacteria que vive en nuestra piel. 

De ahí que el cutis es más graso, también el cuero cabelludo y puede aparecer en ocasiones más cabello o ligera caída del cabello. Todos signos de hiperandrogenismo. 

¿La solución? 

Pues corregir la causa básica, que es un exceso de producción de insulina por un desorden nutricional o una resistencia al trabajo de la insulina por un desorden de otras hormonas y sustancias que participan en el metabolismo. 
En el IMM, más que proponer lociones, antibióticos o anticonceptivos antiandrogénicos, proponemos buscar las causas metabólicas posibles y plantear una intervención que equilibre nutrición y metabolismo y con ello mejorar la función del ovario y contribuir a una piel más sana.