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ARTÍCULOS IMM

Prueba de Papanicolau

18 de Septiembre del 2013

La prueba de Papanicolau (Pap) es el examen que por años ha venido a ser el más básico para detectar cambios en la mucosa o tejido del cuello uterino.
 
Mediante una espátula especial se roza superficialmente el tejido del cuello uterino para tomar las células que normalmente se descaman o exfolian y, colocando estas muestras en una lámina, se envía al patólogo el cual mediante tintes especiales reporta si las células están normales o presentan cambios sospechosos de alteración.
 
El cuello uterino es una zona que ante ciertos virus, el más común el papiloma virus humano o PVH, queda en riesgo de desarrollar lesiones pre malignas (displasia o NIC) o malignas (cáncer de cuello uterino).
 
Los cambios son tan lentos que por muchos años no presentan síntomas y cuando lo hacen ya la lesión puede ser incurable, es por ello que el control anual de rutina es la norma.
 
La toma del Pap es muy sencilla y se puede hacer a todo nivel en el sistema de salud y es la primera etapa de detección que se recomienda. No sirve para diagnóstico, solo da un informe de detección o sospecha.
 
Cuando un Pap reporta una alteración, es my probable que esa alteración esté ahí ya que es una prueba muy específica. La especificidad es la capacidad de una prueba de reportar un hallazgo verdaderamente positivo o alterado.
 
El Pap tiene una especificidad que supera el 95% (de 100 muestras alteradas, 95 o más son verdaderamente alteradas).
 
No obstante, la gran limitante está en su capacidad de reportar la ausencia de lesión o resultado negativo, ya que no es muy sensible. La sensibilidad es la capacidad de una prueba de reportar un hallazgo verdaderamente negativo o normal.
 
El Pap tiene una sensibilidad de entre 50-60%. Así, de 100 muestras reportadas como normales, hasta 40 de ellas no podrían serlo.
 
Esto se debe a que la toma de la muestra, por más prolija que se haga, puede obviar pasar por la zona de lesión, mucho más cuando la zona alterada es muy pequeña y reportarme un resultado falsamente negativo o normal.
 
Para ello el ideal es complementarlo en simultáneo con la colposcopia. Es lo que hacemos de rutina en el IMM para mejorar la sensibilidad de detección de esta importante prueba.