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ARTÍCULOS IMM

Prevención, Detección temprana o Manejo de lesiones avanzadas. ¿Qué es mejor para la mujer?

02 de Octubre del 2013

Las lesiones en una persona comúnmente no aparecen de la noche a la mañana.


No sucede que hasta hoy mi cuello uterino estaba normal y mañana ya tiene un cáncer extendido. Tampoco se da que hasta hoy mi ovario funcionaba normal y mañana ya tiene alteraciones que afectan  mi ritmo de menstruación.


Para que un tejido se dañe o un órgano no funcione bien, por años existe una sobre exposición a un factor ambiental, nutricional o conductas en mi estilo de vida, que facilitan esos cambios, los cuales se dan lentamente y los primeros años, digamos que el 90% del recorrido no presentan síntomas o molestias intensas.


Si llego a detectar una lesión avanzada hay poco que hacer. Sólo hacer el esfuerzo de destruir ese tejido agresivo y dar tratamientos contra los síntomas.


El impacto emocional y físico son tremendos, y los costos por intervenciones quirúrgicas o medicamentos muy costosos es muy alto. Los costos indirectos son también importantes: permisos laborales de meses, no sólo de la persona que lo padece, sino además del o los familiares responsables.


Y para llegar a la lesión avanzada hubo la oportunidad hasta de 20 años de poder hacer una detección temprana.


L a colposcopia y el pap, las ecografías transvaginal y de mamas, la mamografía y otros son estudios muy importantes para la detección temprana, esa etapa que dura una o dos décadas y que el tejido no presenta casi síntomas o son parte de otras molestias no agresivas.


La detección temprana se puede hacer tomando muy poco tiempo,  uno o dos atenciones, si el centro es altamente especializado.


Como los cambios o lesiones son pequeños y limitados en su extensión, el manejo es 100% curable. Las intervenciones pequeñas y de un coste significativamente menor a lesiones avanzadas que invaden otros tejidos y la medicación muy básica. Los permisos laborales son de días y la recuperación es como es prácticamente al 100% del tejido.


Pero ahora estamos aún un paso más adelante. La medicina peruana, que este mes está de aniversario, ya está a la par de países desarrollados en el tema de entender los factores de riesgo en la nutrición, el metabolismo y el estilo de vida.


Actualmente podemos podemos distinguir dos tipos de pacientes sanos: aquéllos sanos sin factores de riesgo y los sanos con factores de riesgo.


En este segundo grupo podemos identificar y modificar estos factores de riesgo antes inclusive que aparezca una lesión 100% curable o hacer que dicha lesión luego de retirada, no recurra con facilidad.


En el IMM si bien podemos intervenir o asesorar en los tres niveles, es en la detección temprana y, principalmente, en la identificación y modificación de los factores de riesgo donde estamos altamente especializados pues tu bienestar como mujer es nuestra prioridad.