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ARTÍCULOS IMM

Prevención en Cáncer de Mama ¿Qué mujeres tienen más riesgo?

16 de Octubre del 2013

Sabemos que el cáncer de mama es mayoritariamente adquirido y no heredado. De 100 casos diagnosticados, sólo en 5 hay un historial familiar positivo para esta enfermedad.
 
Así que, si la mayoría de casos se da en mujeres sin historial familiar de hecho existen factores que adquiero con el tiempo que van a incrementar el riesgo de padecerlo.
 
Los factores de riesgo que aparecen en el transcurso de la vida, son perfectamente modificables y controlables, y pueden precipitar un cáncer sin necesidad de tener predisposición genética y, si la tengo, con mayor razón debo controlarlos.
 
Mientras más tiempo esté expuesta a estos factores, mayores las probabilidades de que me ocasionen enfermedad. 
 
Es posible además que no sólo se tenga un factor, si no una combinación de varios factores. Lo que incrementa el riesgo aún más.
 
Hoy vamos a enumerar los que consideramos de mayor importancia y que no necesariamente aparecen en las publicaciones dedicadas al tema:
 
- Dieta con alto contenido de carbohidratos. No sólo los dulces y el azúcar en cristales, si no que el arroz blanco, el fideo y el pan blanco, así como cantidades mayores de carbohidratos y frutas (purés, extractos, granos en harinas, jugos) pueden hacer que la actividad de ciertas hormonas que incrementan factores de crecimiento sea mayor y favorecer el desarrollo de tumoraciones.
 
- Tener más grasa corporal en el cuerpo con o sin sobrepeso. El exceso de carbohidratos se acumula en forma de grasa, principalmente en la cintura y si esto va empeorando con los años el riesgo es mayor.
 
- El uso prologado de anticonceptivos hormonales. Se ha visto que a más años de anticonceptivos el riesgo se triplica, sobre todo si el uso ha superado los 5 años o si se ha empezado con ellos a muy temprana edad. Y mucho más si se comienzan a tomar sin discriminar otros riesgos como la edad, el peso y el hecho de tener mamas densas.
 
- Mamas densas a la ecografía y/o mamografía. Tener las mamas muy densas implica mayor actividad del tejido funcional de la mama. Algunas veces este proceso es genético (como el color de la piel) y en otras se debe a factores externos como el uso de ciertas terapias hormonales de reemplazo en menopausia.
 
- Sufrir de tumoraciones benignas (quistes o fibroadenomas). El hecho de padecer de múltiples quistes o fibroadenomas (ambos cambios benignos) implica que mis tejidos son más suceptibles al desarrollo de tumoraciones y que con el tiempo puede aparecer alguno maligno.
 
- No hacer nada de actividad física. Con caminar media hora de modo intenso tres veces por semana el riesgo disminuye, y es un proceso simple.
 
- Acostarse muy tarde y disminuir las horas de sueño. Acá el mayor riesgo lo tienen las mujeres que de rutina trabajan de noche. No obstante, dormir sistemáticamente menos de 8 horas  o acostarse de rutina cerca a la medianoche va a incrementar el riesgo de menor actividad de la hormona reparadora que sólo se eleva si el sueño se inicia antes de las 10 pm.
 
Como vemos, el estilo de vida y lo que priorizo en mi dieta, así como el establecer temprano que tipo de tejido tengo es muy importante para saber si soy una mujer sana con bajo o alto riesgo de padecer lesiones en las mamas.
 
En el IMM sabemos que el bienestar de una mujer se consigue equilibrando nutrición y metabolismo y en ello nos especializamos.