Solicita una cita

ARTÍCULOS IMM

Azúcares refinados y Osteoporosis

23 de Octubre del 2013

Se habla mucho de los factores que condicionan que una mujer adulta tenga más predisposición a tener huesos poco densos (osteopenia y osteoporosis) y con ello mayor riesgo de fracturas en la adultez mayor.


Los más conocidos son la pérdida de producción de estrógeno, como en el caso de usuarias de inyectables de 3 meses o mujeres en menopausia, el bajo consumo de calcio y nula exposición al sol y con ello pobre suministro de vitamina D.


Pero un tema muy común y poco alertado por estas revisiones y los especialistas en la materia es la carga de azúcar en los alimentos.


Así es, la carga de azúcar juega un rol muy importante para que los huesos se descalcifiquen.


Lo que pasa es que el hueso también funciona como una glándula y tiene la capacidad de producir una hormona llamada osteocalcina. Esta hormona puede activar una mayor producción de insulina ante una mayor carga de azúcares en la dieta y con ello contribuye a mantener un nivel adecuado de azúcar circulando en la sangre.


Pero para que la osteocalcina se active, necesita que el hueso se descalcifique y es así que, a mayor carga de azúcares en la dieta, mayor necesidad de producción de osteocalcina y con ello mayores áreas de descalcificación.


Así que como vemos, la descalcificación de los huesos en muchas personas al final constituye un mecanismo de defensa del cuerpo contra la elevada carga de azúcar y contra el riesgo de diabetes.


No siempre las medidas para prevenir la osteoporosis van por brindar mayores cantidades de calcio y vitamina D, que por cierto ayudan. Ni tampoco siempre es necesario utilizar medicamentos que favorecen la fijación del calcio por que que a la larga podrían interferir con el proceso de defensa contra el azúcar alto en dieta y favorecer la aparición de los problemas relacionados con el azúcar alto en sangre.


Evitar la ingesta de azúcares muy refinados, así como favorecer la actividad física moderada pueden tener un mejor impacto en el bienestar óseo que a la vez mejora otros aspectos del bienestar.


En el IMM antes de recomendar el uso de fijadores de rutina, valoramos si existen factores metabólicos y nutricionales que podrían tener un mejor impacto en la salud ósea y en el bienestar en general.