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ARTÍCULOS IMM

Vitamina D y Ovulación

27 de Noviembre del 2013

La vitamina D es una sustancia grasa u oleosa que el cuerpo produce naturalmente principalmente ante el estímulo del sol. Está presente también en los alimentos, principalmente en el huevo, lácteos, carnes y visceras.


Su rol tradicional es permitir que el cuerpo aproveche el calcio y éste se almacene en el hueso. Así que comúnmente se le atribuía roles relacionados a la salud de los huesos y a sus problemas como la osteoporosis.


Pero recientemente se sabe que no sólo es esencial para el metabolismo del hueso, si no que tiene un enorme impacto en el buen funcionamiento del sistema de defensa, previniendo infecciones.


También es muy importante para una buena actividad de la insulina, hormona que, cuando se eleva demasiado, favorece la aparición del ovario poliquístico y sus consecuencias ya que afecta la actividad del ovario que es la ovulación.


Cuando no hay suficiente vitamina D en los tejidos y en la sangre (insuficiencia cuando es leve y deficiencia cuando es severa) dificulta la actividad de la insulina en los tejidos y con ello, una insulina alta daña la actividad del ovario afectando la ovulación y con ello ocasiona que aparezca menstruación irregular, demoras en la fertilidad, exceso de producción de andrógenos y cutis graso.


Al examen ecográfico los ovarios van a tomar el aspecto poliquístico que hemos comentado en artículos previos.


Si bien la  insuficiencia o deficiencia de vitamina D no es el único factor que ocasiona alteraciones de la ovulación es uno que es muy común y que el enfoque tradicional no tiene en cuenta.


El sol es la principal fuente de vitamina D, y luego los alimentos ricos en proteínas.


Pero nuestro estilo de vida moderno nos complica el acceso a esta excelente vitamina. Primero, por cuestiones laborales modernas (trabajo de oficina o bajo techo) y percepción de que menos proteína animal es mejor, muchas personas andamos deficientes de esta vitamina a pesar de vivir en una zona con varios meses de sol.


Si bien en metabolismo un solo factor no explica todas las molestias de la mujer moderna, el buscar y equilibrar todos ellos es lo ideal y es lo que planteamos en el IMM, llevando las concentraciones a  un nivel óptimo que contribuya al buen funcionamiento de los tejidos.