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ARTÍCULOS IMM

CISTITIS DURANTE EL VERANO , Consejos para la evitarla

08 de Enero del 2014

Las infecciones de la vía urinaria baja, sobre todo de la vejiga (cistitis) y de la uretra (uretritis) son eventos que son más frecuentes en las mujeres  por la disposición anatómica que imprime un conducto uretral más corto y proclive a contaminarse con la flora microbiana que se aloja en la zona genital y digestiva.
 
Los episodios de cistitis empeoran durante la estación de verano toda vez que hay más humedad de por si en el cuerpo, la necesidad de refrescarse en piscinas o en la playa, son factores que favorecen mayor proliferación de microorganismos en la zona. 
 
De otro lado, es posible perder más líquido con el sudor si el ambiente es muy caluroso y si no hay una hidratación adecuada facilita la irritabilidad de la mucosa vesical y uretral.
 
Se debe sospechar de infección urinaria cuando hay necesidad de ir repetidas veces al baño, el chorro es escaso, no está relacionado a la cantidad de líquido que se consume y luego de evacuar queda una sensación de ardor o de querer seguir miccionando.
 
El primer consejo para evitar estas infecciones muy molestas es evitar la humedad en la zona pélvica: cambios frecuentes de protectores o de truzas, así como no quedarse mojadas luego del baño mucho tiempo es muy importante. En zonas húmedas es más fácil la proliferación de las bacterias que ocasionan la infección urinaria.
 
El segundo consejo es mantenerse bien hidratada ya que las mucosas se irritan con mayor facilidad en un medio sin hidratación adecuada. Esto empeora el síntoma de ardor. Beber agua regularmente es muy importante.
 
El tercer consejo es no retener mucho tiempo las ganas de orinar. Con la retención exagerada hay mayor facilidad de proliferación bacteriana.
 
Algunas mujeres son propensas a tener infecciones urinarias recurrentes que van más allá de la estación de verano. 
En estos casos el problema probablemente radique en un sistema de defensa facilitador y acá con mayor razón se deben aplicar los consejos arriba mencionados pero además, es muy importante mantener una nutrición rica en proteínas que refuerza el sistema de defensa. 
 
No abusar de las harinas que contribuyen como energía a los microorganismos es muy importante.
El arándano o cramberry en cápsulas puede ayudar como profiláctico natural pues impide la colonización bacteriana de la vejiga.
 
Hay que recordar que si el síntoma ya se estableció antes de automedicarse consultar a un especialista para establecer el diagnóstico y manejo adecuado. Un tratamiento inadecuado facilita la recurrencia.
 
Y si a pesar de seguir todas las indicaciones el proceso se hace recurrente de hecho hay un daño metabólico que está afectando el sistema de defensa y en estos casos en el IMM podemos ayudarte.