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Infecciones Vaginales recurrentes: ¿Qué las provocan?

21 de Mayo del 2014

Cuando una mujer padece de infecciones vaginales recurrentes lo primero que salta a su mente es qué lo provocó. Y de primera intención piensa en sus hábitos de higiene, si utilizó algo apretado o muy sintético, si su pareja la ha contagiado de algo o se olvidó de utilizar ese jabón de higiene íntima que le sugirieron.


No obstante, la mayoría de mujeres que padecen de este problema esos factores los tienen controlados y muchas veces, las causas que lo provocan no tienen que ver con lo antes mencionado.


Los profesionales de la salud reforzamos el hecho de que las infecciones son una contaminación por malos hábitos de higiene o por la pareja. Al insistir en que el tratamiento es solo anti microbianos en forma de óvulos o pastillas, el proceso recurre.


En realidad, existen otros factores que pueden precipitar una infección al afectar crónicamente al sistema de defensa. La mayoría de ellos tienen que ver muchísimo con los nuevos estilos de vida de la sociedad moderna y es por ello que muchas veces las mujeres de otra generación (mamás o abuelas) no refieren haber sufrido tanto de dichas infecciones.


Los nuevos roles de la mujer las obliga a levantarse temprano y acostarse muy tarde, acortando las horas de sueño. Con ello la hormona del estrés  que habitualmente desciende mucho luego de las 7 de la noche, se enciende otra vez ocasionando una bajada en su concentración por la mañana, momento en que debe andar más alta.


El patrón invertido de esta hormona, propio del estrés crónico es una causa muy importante de disminución de las defensas. Es por ello que una mudanza, el organizar un evento personal muy importante, cierres de ciclo en los estudios, son los momentos en que puede aparecer una infección.


Por lo mismo que los tiempos andan  muy ajustados para los múltiples roles, los alimentos han perdido proporción dominando en cada comida los ricos en carbohidratos simples como jugos y harinas o granos refinados como el arroz blanco.


Estos alimentos aportan demasiada azúcar, la cual promueve la proliferación de microorganismos por mayor sustrato energético y dañan la actividad de las hormonas del metabolismo que a su vez ocasionan un sistema de defensa menos activo.


Si bien hay otros factores de susceptibilidad individual con los cuales se nace o se van adquiriendo en el tiempo que hacen que el sistema de defensa no trabaje bien, los dos factores mencionados son perfectamente modificables.


Siempre que se padezca de un problema como éste, pensemos en buscar los factores que la provocan, que casi siempre tienen que ver con un sistema de defensa deficiente y no sólo pensar en utilizar un óvulo potente que éste, si bien es necesario, corrige sólo la consecuencia que es la infección en sí.