ESTUDIO MATERNO FETAL 4D - DOPPLER COLOR

Este estudio incluye:

Identificación de factores de riesgo que puedan complicar la gestación y sugerencias de manejo.

La ecografía 4D es uno de los principales avances tecnológicos que permiten mirar el rostro del bebé en formación en formato tridimensional y en tiempo real (movimientos y gesticulaciones que se den durante el periodo del examen ecográfico)

IMÁGENES Y ROSTROS FETALES EN 4D:

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imagen parpadeante

Limitaciones

Para el rostro fetal:
- El 4D se puede realizar a cualquier edad gestacional, no obstante lo ideal es realizarlo entre las semanas 22 a 29 pues el tamaño del bebé es promedio y hay más líquido amniótico que bebé.
- Por encima de las 29 semanas en más de la mitad de pacientes es posible que no se pueda visualizar con detalle el rostro fetal. Pues hay menos líquido amniótico, el bebé está más grande y muchas veces mirando hacia abajo donde hay aún menos líquido amniótico que actúe como interfase entre el bebé y la pared uterina.
- Por debajo de las 22 semanas el rostro fetal aún está en formación y tiene limitaciones para verse en detalle. También hay poco líquido amniótico.

En todo momento de la gestación, inclusive en las semanas ideales, la visualización del bebé y del rostro fetal en 4D se puede ver muy limitado o hacerse imposible si:
- Hay sobrepeso materno: El grosor del tejido graso debajo de la piel hacen que el ultrasonido pierda profundidad y con ello nitidez.
- Si la placenta es anterior: El ultrasonido debe “atravesar” la densidad de la placenta con lo que la visualización del bebé pierde nitidez.
- Si la posición fetal no es adecuada: Si el bebé está mostrando la espalda, o con el rostro hacia la columna de la mamá, no se verá el rostro.
- Hay poco líquido amniótico: Sin líquido que se interponga entre el rostro fetal y la pared uterina, es muy difícil visualizar el rostro con detalle.